En 1999, Villa Adriana, también conocida como Villa Adriana, recibió el estatus de sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Honrada por su importancia histórica, su brillantez arquitectónica y su influencia en el arte y la cultura romanos, el diseño de la villa mezcla cautivadores estilos romanos. Construido en el siglo II d.C. como retiro del emperador Adriano, sus jardines, edificios y sistemas de agua son ejemplos de la ingeniería y el arte romanos. La influencia de Villa Adriana se extendió a Europa, inspirando lugares emblemáticos como el Palacio de Peterhof en San Petersburgo (Rusia), los Jardines de Herrenhausen en Hannover (Alemania) y el Palacio de Versalles en Francia. Hoy en día, la villa sigue siendo un apreciado sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO, que cautiva a los visitantes con su antigua grandeza en Tívoli (Italia).